Ayer Jueves 5 de Marzo, nos
visitó Antonio Elverfeldt, sacerdote de la Orden de la Santísima Trinidad, que
nos estuvo informando y orientando sobre la situación de tantos niños esclavos
que sufren esta lacra en Sudán.
Su testimonio nos conmovió profundamente
y nos animó a valorar más lo que tenemos en nuestro primer mundo y a
solidarizarnos con quienes sufren y padecen tanto.
¡Gracias Antonio por entregar tu vida a
los más necesitados!
